domingo, 20 de diciembre de 2009

Por un colibrí


Atravesando un río lleno de memorias en su cauce, iba una niña, ave libertaria y herida, no pensaba sus pasos, solo caminaba dejándose llevar por el aroma de los pétalos que cubrían sus sentidos, iba hacía más flores que ocultaran su pecado.

Se sentía bien, dibujaba sonrisas al aire, y contaba las nubes que veía pasar.
A ratos dudaba de su cordura, a ratos se convencía de su locura.

Allí en el jardín, oculto entre rosas y eucaliptos la esperaba un colibrí, inquieto y veloz en sus movimientos.
La sorprendió, regalándole un beso y desapareció, la niña reía sorprendida de la audacia del picaflor, trato de buscarlo pero se había marchado, con la ultima nube que el viento sopló.

Dos aves sonríen en el bosque bajo el lienzo azul y despejado del cielo, entre aromas a yerba, murmullos de besos, y pétalos esparcidos a la orilla del río.

martes, 22 de septiembre de 2009

De rosas y bosques


Quien osó decir que en el bosque no sonríen las rosas?
Ellas me encontraron, eran dos.
Brotaban de una rama fuerte y protectora
que se agitaba sinuosa al compás del viento
y como un murmullo dejaba escapar su aliento.
Mientras las hojas crujían, miles de palabras no pronunciadas
pendían del cielo con formas de nubes al amanecer.
A veces las rosas se agitaban
y con su fresca suavidad perfumaban
los besos de la misma tierra.
Padre bosque con sabor a fresas silvestres
abriga a tus rosas, protege tus aves
y sigue amándolas siempre en libertad.

lunes, 17 de agosto de 2009

ASOMBRADA


Perdída en el espiral
Sumergida hasta el tuétano
Deje pasar el viento
Sin recordar respirar

domingo, 9 de agosto de 2009

Entre brumas y olvidos


Entre brumas del pensamiento

allí en el trasfondo rocoso

permanecen los afectos

entre palabras perdidas

y frases inciertas

en lo mas profundo

y por tanto mas sincero

en lo incólume, en lo níveo

correteando y jugando

entre los años que ya no son

y la esencia que permanece eternamente

Se siente la nostalgia

Se siente


Obra de arte


Contempla el lienzo infiníto

derramados matices lo bañan

cuidado!!

retén tu suspiro

no interrumpas la mágia

nace el ritual de la espera

para recibir las estrellas

ellas

y la misteriosa luna

pintan de espejo las aguas

para compartir el abrazo

entre la inquieta ola

y la sedienta arena

lunes, 30 de marzo de 2009

VAIVEN INFINITO




Rugen el viento y el mar
haciendo sonreír a la arena
que vuela graciosa
simulando el baile cadencioso de las aves.
El mágico azul, despista a las nubes
la blanca espuma incondicional de la ola
besa la arena incansable una y otra vez.
Ella, sumisa y húmeda la espera.
A veces le ofrece algún recuerdo en su beso
una concha de nácar
o el mensaje de un naufrago a su esperanza.
La ola ríe cuando la inocencia de un niño
se acerca a mojar sus pies.
La ola gime por la joven triste
que implora inmolar su vida
a cambio del perdón.
La ola serena aguarda
el remanso del atardecer
contemplando la pintura del cielo
mientras se desvanece el sol.
Reteniendo un suspiro
para no interrumpir la magia
y ve aparecer las estrellas
que junto a la luna
la iluminan de plata.
Ola y arena
contemplan su reflejo
sellando el infinito ciclo
en el vaivén de su abrazo

jueves, 26 de marzo de 2009

El bosque de Clara


De pronto la luz traspasó las ramas de aquellos árboles milenarios, que habían protegido con su sombra a Clara, y ella obnubilada de tanto resplandor sintió el inmenso deseo de cantar, siguiendo la melodía del viento al mecer las ramas y jugar con las hojas a crear notas mágicas.
Clara era un ser sin tiempo ni espacio en el universo de los hombres, había aparecido de la nada y se alimentaba contemplando la naturaleza.
Disfrutaba de las luciérnagas al anochecer y el canto de las chicharras arrullaban su sueño. Al alba, chapoteaba en los ríos y sentía el despertar de las aves.Sus días transcurrían en un inmenso descubrir aromas, colores, reflejos y trinos, hasta que aquel día sintió que había llegado su momento, las sabias ramas en su reverencia le habían descubierto el cielo, ahora el bosque, su bosque se abría al universo y le regalaba la luz, las estrellas, las nubes y la libertad