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domingo, 20 de diciembre de 2009

Por un colibrí


Atravesando un río lleno de memorias en su cauce, iba una niña, ave libertaria y herida, no pensaba sus pasos, solo caminaba dejándose llevar por el aroma de los pétalos que cubrían sus sentidos, iba hacía más flores que ocultaran su pecado.

Se sentía bien, dibujaba sonrisas al aire, y contaba las nubes que veía pasar.
A ratos dudaba de su cordura, a ratos se convencía de su locura.

Allí en el jardín, oculto entre rosas y eucaliptos la esperaba un colibrí, inquieto y veloz en sus movimientos.
La sorprendió, regalándole un beso y desapareció, la niña reía sorprendida de la audacia del picaflor, trato de buscarlo pero se había marchado, con la ultima nube que el viento sopló.

Dos aves sonríen en el bosque bajo el lienzo azul y despejado del cielo, entre aromas a yerba, murmullos de besos, y pétalos esparcidos a la orilla del río.

viernes, 19 de diciembre de 2008

S U E Ñ O S


Un sueño que perturba mi entereza, que me atrae como una fuerza poderosa a recordarlo, a sumergirme en sus o logro entender su significado.




Necesitaba disfrutar de mis espacios, estar sola y escribir, y como si de un cuento se tratara conseguí un lugar perfecto, era una casita de piedra con techo de dos alas, calida y hermosa aunque parecía abandonada hacia mucho tiempo, aun habían flores silvestres creciendo libremente a las orillas del camino, pintando de sonrisas el paisaje.
Llegue cargada de libros e ideas, algunas frutas y muchos deseos de estar conmigo misma. Sentía como un premio haber logrado ese momento para mí y lo sentía único e irremplazable.Abrí la pesada puerta, y una vez dentro me pareció que entraba en una casa misteriosa, de esas que suelen haber en los parques de atracciones, era todo confuso, el interior no coincidía con lo que parecía por fuera.Sabía que la casa no estaba vacía antes de alquilarla, pero nunca imagine que la encontraría llena de objetos personales por doquier eso hacia que me sintiera un poco intrusa en medio de historias que no me pertenecían.
Los techos eran bajos, cuando por fuera se veía una casa muy alta, y contrario a lo que puedan imaginar todo estaba extremadamente limpio aunque desordenado.Fui recorriendo el salón principal, sin tocar nada, me parecía que en cualquier momento podían aparecer los habitantes del aquel lugar y decirme que nunca lo habían alquilado a nadie.De allí me dirigí a la cocina, muy limpia también y donde si reinaba un orden perfecto, eso aparto mi interés y me dirigí a la biblioteca, era como entrar en un universo particular, tan solo en ese espacio podría quedarme la semana entera, me llenaba de curiosidad saber cuantas historias podrían encerrar tal cantidad de volúmenes alineados en aquellas estanterías, parecían estar de fiesta con sus lomos coloridos y brillantes, invitando con sus títulos cada cual mas atractivo a no abandonar aquel lugar.Por ultimo me dirigí a la alcoba. Era un espacio grande y bien iluminado, con un gran ventanal que daba hacia el mar, se divisaba desde allí una roca inmensa que se asomaba hacia el mar provocador y las olas rompían sobre ella, bañándola en un juego perpetuo.A un lado una sencilla pero confortable cama, cubierta con sabanas y edredones blancos invitaba al descanso, pero eso era lo que menos quería en ese momento, así que me aleje aun confusa, algo no coincidía en aquel espacio, parecía incongruente.
Volví sobre mis pasos recorriendo uno a uno los espacios y sentí algunos ruidos desconocidos, aun no ubicaba que podría ser pero sentía la misma sensación de que podía no estar sola.Para mitigar esa sensación comencé a imaginar una música relajante, y luego a emitir sonidos que la imitaran pero sin mover mis labios, simplemente brotaba de muy dentro de mi, eso me relajo mucho.
Salí al jardín silvestre y de nuevo me impresiono la altura de la casa, en algún lugar debía haber una escalera o algún acceso para subir puesto que arriba había una ventana clausurada con tablas, como protegiéndose de un huracán, anulada por completo.Decidí regalarme lo que quedaba de la tarde para explorar las afueras de aquel lugar, y me fui alejando hacia la playa, la brisa hacia volar mis cabellos con total libertad y mi falda se agitaba, me sentía alegre, tranquila y libre.Ya cerca de la playa pude ver que las olas eran muy fuertes, la arena no era fina sino con caracolitos y pequeñas piedras depositadas por la marea, desde allí la casa se veía hermosa, como una pintura a trasluz, a esa hora cuando los colores comienzan a desfilar en el cielo y el ambiente se llena de magia.
El horizonte comenzaba su danza para atraer al sol que embelesado se acercaba hacia el mar amenazando besarlo.Me senté en aquel paraje solitario, encima de la agreste arena experimentando sensaciones que desde niña no sentía, jugando con la naturaleza y empapándome del rocío salado que el viento le robaba al mar.Así termino la tarde, y la arropo la penumbra, comenzaba a sentir frio y decidí regresar, la casa era apenas una sombra y hacia ella me dirigíUna vez dentro encendí las luces, que tenían efectos muy extraños pues eran lámparas de brazos extendidos e iluminaban rincones de la casa que antes no había visto en detalle.
En uno de esos rincones había una pequeña mesita de madera muy hermosa, con patas estilizadas y una pequeña gaveta de forma irregular, enseguida me atrajo y me acerque, abriéndola y sintiéndome intrusa, aunque me repetía una y otra vez que estaba en MI CASA y durante una semana todo lo que había en ella me pertenecía.Dentro del cajón solo había una nota que decía…. “ESTOY” un escalofrío recorrió mi columna pero inmediatamente sonreí, me parecía absurdo sacar alguna conclusión por un papel escrito dentro de un cajón.El clima era muy agradable dentro de la casa así que decidí tomar un baño y disponerme a terminar el día entre las páginas de un libro que tenia atrapados mis pensamientos.Disfrute el baño, me perfume suavemente para mí, y tan solo con una bata de baño muy confortable y descalza me acomode en un inmenso sillón con el libro en mi regazo. Antes de abrir las paginas recordé la nota y la repetí en voz alta y fuerte “ESTOY” y agregue “Yo también estoy”
Comencé a disfrutar de la lectura, y absorta como estaba en la historia me parecía escuchar sonidos pero no terminaba de darme cuenta de que eran o de donde provenían, era una lucha entre la voluntad que saber y el deseo de leer que no podía dominar, solo que dentro de mi se libraba una batalla como si los sentidos actuaran independientes cada uno a su libre albedrío, no tenia voluntad sobre ellos.Las letras comenzaron a mezclarse sin sentido pero no lograba apartarme de ellas, algo me llamaba dentro de aquel libro y sentía que me absorbía como un túnel en forma de espiral y me llevaba girando a un lugar desconocido.
De pronto una gran paz, un brillo cegador, todo níveo y puro, silencio.Intente mirar mi cuerpo pero no lo halle, solo era YO, sin materia podía ahora si dominar mis sentidos, y me pareció percibir una suave fragancia, al querer distinguirla, al intentar oler aquello, el sentido se magnifico, pudiendo elevar aquel perfume a su máxima intensidad sin que resultara molesto o embriagador, eso me causo sorpresa e intente dominar entonces la visión, igual no quería tanta luz y con solo desearlo la intensidad se redujo creando un ambiente muy agradable, no sentía frio ni calor, era la representación de la PAZ en su máxima expresión.Ahora estaba flotando pero seguía sin cuerpo, lejos muy lejos reposaban algunos recuerdos, un lugar, un jardín, una roca, un libro.Nada me pertenecía, nada anhelaba, solo deseaba sentir esa paz eternamente.En un lugar recóndito de mi pensamiento comenzaron a dibujarse símbolos que no lograba descifrar, poco a poco me iban inquietando y apartándome de mi Paz, trataba de entenderlos e iban tomando forma, ya no parecías símbolos ahora tomaban forma de letras y se movían dentro de un circulo y de pronto se detuvieron a la vez formando una palabra “ESTOY”
Salte en el sillón, me había quedado dormida y habían venido a mí una extraña mezcla de imágenes que reunían el confort y la inquietud dentro de un sueño, ya era tarde y el primer día había estado cargado de cosas nuevas lo que no era común a mi rutina, así que cerré el libro que aun reposaba sobre mis piernas y me fui a descansar a la habitación, mañana sería diferente.
La cama invitaba a sentir la suavidad de las sabanas blancas, me desnude completamente de ropas y de recuerdos y me deje llevar en brazos del silencio a través de un sueño tranquilo y reparador.El llanto de un niño de pronto me hace despertar, confusa trato de recordar, pero no tiene lógica, estoy sola, nadie más habita cerca de allí, se escucha claramente, no para de llorar y son las 3 de la madrugada. Enciendo la luz y de pronto vuelve el silencio. Me levanto, y miro a través de la ventana, solo la luna rompe el negro con su resplandor y convierte el mar en un espejo de sí misma, aparte de eso todo está tranquilo, el viento también descansa calmando el batir de las olas. El resplandor de la luna me ilumina y hace tomar conciencia de mi desnudez, eso me inquieta pero pienso para mí misma que es absurdo, que puede importar, me tendría que sentir libre, que sensación me oprime?Vuelvo a la cama y esta vez sí duermo profundamente hasta que los rayos de sol me señalan insistentes directamente en mis parpados cerrados, haciéndome despertar. Recuerdo el extraño episodio de la noche anterior, primero el sueño y luego el llanto que juraría haber escuchado y de un manotazo los aparto de mi conciencia.
El día se vislumbra soleado y prometedor, y emocionada por mi aventura de soledad preparo una cesta con frutas, lápices, una libreta y mi libro y me alejo de la casa esta vez en otra dirección, dejo atrás el mar y en sentido contrario descubro un espacio con densa vegetación, hacia allí dirijo mis pasos y observo gran variedad de flores silvestres, creciendo desordenadamente pero formando un camino que me invita a seguir adelante, así sigo la senda natural y de vez en cuando me doy la vuelta a ver si aun se divisa la casa, que cada vez queda más alejada.
De pronto veo frente a mí una pequeña cabaña casi oculta entre la maleza, que extraño quien puede vivir en un lugar así porque no construirla más cerca de la casa? Y mi curiosidad puede más que la razón, y me acerco a la puerta, que no está totalmente cerrada, saludo con un -BUENOS DIASSSSSS -y ninguna respuesta, me atreví y me asome dentro, y allí sentada en una mecedora estaba un anciana muy delgada con una larga trenza blanca hacia un lado, me miraba fijamente y solo con la mirada señalo una silla cercana invitándome a sentar.
-Eres la chica que alquilo la casa?
--Si, señora. Y usted?
-eso no importa, ya no importa.
-porque dice eso?
-hace años que no soy nadie
Me impresionaba la dulzura de su voz y a la vez la tristeza con un dejo de amargura en sus palabras.
-disculpe que haya entrado así, estaba dando un paseo y llegue hasta aquí
-sabría que vendrías, te esperaba.
Me sorprendió su seguridad y tal afirmación.
-puede explicarse mejor?
-no vale la pena, solo sabía que vendrías, y tengo algo que pedirte.
-pues dígame señora en que puedo ayudarla.
Dentro de mí, pensaba que esto no estaba dentro de mis planes de soledad pero no podía negarme a ninguna solicitud de tan extraña señora.
Se levanto con dificultad ayudada por un gastado bastón, se acerco a una mesa y me alcanzo un papel escrito con temblorosos trazos, en el se leía “ESTARE SIEMPRE”

No pude evitar mi expresión de asombro, y mis desorbitados ojos me delataban.
-no te asustes pequeña, eres la persona indicada para hacerme este favor, necesito que coloques este papel cerca de la ventana de la habitación que da hacia el mar, solo eso.
-Pero señora esas palabras, es que yo encontré una nota……
-no sabía si continuar
-una nota para mí?
-no lo sé, solo decía “ESTOY”
- Ella me miro y sonrió con emoción y tristeza contenida
-lo sé, y esta es mi respuesta, solo haz lo que te pido por favor.
- no dije nada mas, no era mi historia solo estaba siendo parte de la de otros y mi papel era ese, cumplir mi parte, y callar.
Me levante y mis planes del día ya no eran los mismos, sentía preocupación y responsabilidad por algo que no era mi problema y que además se escapaba de mi comprensión.
Una gran inquietud se había apoderado de mi y regrese casi corriendo a la casa, al llegar abrí el cajón y la nota ya no estaba, más incomprensible aun, rápidamente entre en la habitación y una suave brisa hacía mover las blancas cortinas, como una bandera de paz ondeando al viento, tome el pequeño troto de papel doblado y lo acerque a la ventana, la brisa pareció arremeter repentinamente y el papel se desprendió de mis manos volando al viento hacia el mar. No podía creer todo aquello, que historia oculta se encerraba en tan extraños acontecimientos? Porque yo tenía que ser parte de todo aquello.
No me pregunté si en realidad debí dejar volar aquella nota, simplemente asumí que debía ser así.
Un poco triste y sin ánimos de volver a salir entre en la biblioteca y al azar tome un libro de la estantería, no me interese en el titulo, solo era para tener algo entre mis manos mientras divagaba en mis pensamientos, y allí, de pie en un rincón abrí el libro al azar en una página que rezaba así…..


No te preguntes lo inexplicable, hace tiempo que para los demás dejamos de existir, sin embargo nuestros lazos fueron tan firmes, tan intensos que nuestra esencia perdurara por siempre en este lugar donde vivimos nuestro apasionado amor, donde los tres, nosotros y nuestro hijo fuimos inmensamente felices hasta que el mar apasionado, intentando besar las rocas arranco de este mundo lo que más amábamos, dejándonos huérfanos como padres y llenando de melancolía nuestras vidas. En un arrebato de nostalgia nos entregamos al mar pero nuestro amor fue tan intenso que quedo grabado en cada partícula del aire de esta casa, en cada objeto, se desliza por las paredes como lava de un volcán y lo impregna todo, en cada página de cada libro estamos presentes, en tus sueños, en tus pensamientos, en tus paseos mientras estés aquí podrás percibirnos porque “ESTAREMOS SIEMPRE”

Un fuerte trueno me sorprendió, trayéndome a la realidad, que estaba haciendo? Estaba en mi casa, en el lugar de siempre, en mi cama, desnuda y rodeada de libros y notas. Debí quedarme dormida y soñé la historia que buscaba dentro de mis pensamientos, un sueño dentro de otro sueño, una fantasía y una triste historia de amor. Entonces me levante y mirando hacia el mar comencé a escribir..

jueves, 24 de julio de 2008

Tarde de Lluvia


Esbozaba una sonrisa misteriosa, mientras se dirigía a la playa balanceando su bolsa repleta de tesoros.
Pensaba en el sol, que sentía ya, recorriendo sus brazos con su eterna calidez, pensaba en el agua fresca que calmaría sus fuegos, esos que la carcomían llenando de culpas sus pensamientos.
Pensaba en su libro, que reposaba en el fondo, esperando ser leído y transformado
Solo eran planes, un día cualquiera, un momento particular.
Al llegar espesas nubes arropaban al sol, el mar había perdido su azul, y vestía de plata, era una paisaje totalmente diferente al que ella esperaba encontrar y asombrada se dejo envolver de lluvia igual que aquel día adolescente cuando desafió a la naturaleza convirtiéndose en parte de ella.
Las frías gotas la hicieron reaccionar y se desprendió de los excesos que la alejaban de compartir esa comunión con la vida.
Piel y naturaleza se fusionaron, el agua se deslizaba bautizando cada espacio y ella sonreía, creando música entre su risa y los truenos.
Corrió al mar, el agua más tibia que la lluvia creaba un nuevo contraste, la brisa erizaba su piel, el mar la consolaba y ella se sentía parte de una pintura fresca aun, mutante tras los desvaríos de un extraño artista.
Ahora los montes lejanos cambiaban de color, se tornaban rosados y las oscuras nubes se desplazaban veloces para alcanzarlos, y el pintor volvía a cambiar sus pinceles y eran otros montes, y otros cielos.
Solo fue una tarde de lluvia, disfrutada intensamente.

miércoles, 23 de julio de 2008

Milagro de VIDA

Iniciativa ESCRIBE TU HISTORIA.

Este relato lo he escrito como aporte a esta excelente iniciativa de Toni, a través de su pagina www.elmosquitero.com

Suerte a todos los participantes!!!!





Aquella mujer
Pasó muchos años tras la ventana
Admirando día a día aquel milagro
Podía pintar una calle vacía con colores de otoño
O bañarse en el lago al final del camino
Podía repetirse una y otra vez y ser siempre diferente
Por eso ella disfrutaba su espacio y su momento
Viviendo SIEMPRE un nuevo atardecer
Como preludio de la noche, que anuncia el amanecer.

miércoles, 23 de mayo de 2007

El Tigre y el Gavilán





El tigre se paseaba, altivo, lento, mostrando su orgullo y su porte, infundiendo respeto a través de sus espacios. Solitario, en ese momento mientras rumiaba sus logros, sus aventuras y su vida.

Mas lejos, cerca de donde terminan los árboles y el cielo nos acaricia, volaba un gavilán, solitario también, ligero e inquieto buscando algo, sin saber que.

El entorno, el mismo. Las inquietudes diversas, las pasiones y los anhelos….quien puede juzgar………..

Dos especies en peligro de extinción,
Graves y adultas
Tan lejanas entre si.



Dos criaturas
Inmersas en un mundo incomprendido
Solitarias
Plenas de anhelos
Y con necesidad de ser escuchadas.

Primero se acercaron con cautela
De pronto comprendieron…ninguna de ellas
Corría peligro al lado del otro
Sus intereses no eran los mismos
No competían por sus presas
Podían compartir…………..


-Hola Tigre sabes quien soy?
-Claro gavilán, siempre te observo mientras vuelas sobre mí
-Podemos conversar?
-Sobre que podríamos conversar? No somos iguales
-Si, es muy extraño, pero te he venido observando, y te pareces a mí
-SI? En que?

El Tigre se sentó curioso por querer comprender lo que quería decir el gavilán.
-Te pareces a mi cuando te quedas pensativo, cavilando, analizando………
Cuando disfrutas de tus momentos de libertad corriendo libre por los campos, yo hago lo mismo desde lo alto y sigo tu ruta. Es decir, no nos cruzamos pero nuestras vidas corren en paralelo.
Cuando acechas a tu presa y la capturas
Cuando te miras en el agua del río y se refleja tu imagen, a quien ves? Acaso no eres una criatura de Dios?

-Lo que dices es cierto gavilán, pero sigo pensando que tenemos muchas diferencias que nos separan

-Si, nuestra vida transcurre de forma diferente, pero mira, podemos comunicarnos a través de la mirada. Compartimos el mismo sol y nos refrescan las mismas noches. Debemos protegernos de esa especie “superior” también hijos de Dios pero que tanto daño nos hacen.



El tigre aun dudaba, no era fácil de convencer, su porte era su coraza y su orgullo no le permitía que un gavilán, así de buenas a primeras pudiera instalarse a conversar como si nada, muy cerca y alterara su hábitat natural.
Pero el gavilán con tenacidad y paciencia le demostró que nada es imposible, que la naturaleza es sabia y cuando quiere quebranta sus propias reglas.

-Tienes razón, nadie puede cuestionar nuestra amistad, solo nuestras propias dudas nos separan de los amigos que una vez consideramos importantes.

No es muy normal presenciar una charla entre diferentes especies, pero los días pasaron y los dos siguieron compartiendo momentos de soledad, instalados en las tardes sombreadas y compartiendo atardeceres.
Pasaron los días, los ciclos, las estaciones y SIEMPRE tuvieron algún motivo que compartir, algún dilema de dilucidar.
Ese era su momento, su secreto………

Sus voces se mezclaban en el viento cuando recorrían los cielos y los bosques en una danza de vida que los uniría por siempre.





miércoles, 25 de abril de 2007

El Queso Triunfal (III Entrega)











Agotado pero satisfecho Culebra tomo el equipaje y emprendió la última etapa.

Recibió una calida bienvenida y aunque trato de explicar resumidamente el calvario de los quesos, nadie podía comprender la magnitud del asunto.

Esa noche los QUESOS reposaron una fresca y pacifica vigilia bien merecida, mañana sería otro día, habría que dar cuenta de ellos y exaltar sus virtudes enaltecidas luego de tantas medallas de guerra.

Así amaneció, cayó la tarde, entraron las tinieblas y los Quesos yacían frescamente, disfrutando de un merecido descanso antes de su destino final,
No estaban temerosos, no estaban tristes, tenían mucho mas que cualquier otro QUESO, habían logrado un defensor incondicional, habían explorado nuevos horizontes, habían producido diferentes sentimientos a lo largo de su recorrido, Y allí níveos esperaban.

Ya entrada la noche, entre risas y algarabías recordaron los QUESOS, llego la hora, el gran momento de glorificar sus virtudes y recordar las anécdotas que los unió.

Fueron desenvueltos y divididos, con esmero y respeto, degustados con placer y elogios. Entre Culebra y los Quesos se cruzo una mirada y una sonrisa que confirmaban la complicidad de todo lo compartido.

Y fue tan significativa su presencia en la vida de Culebra que mereció la pena inmortalizar el momento, la aventura y la anécdota.

Al partir del Imperio, el personal de la línea aérea aun recordaban a Culebra lo saludaron efusivamente y enseguida preguntaron QUE? Estaban buenos los quesos? También se cruzaron algunos pasajeros que iban de vuelta y no pudieron dejar de preguntar convirtiéndose en cómplices de esta historia.

De ahora en adelante cuando pruebes un pedacito de queso, a tu mente acudirán estas imágenes y seguro pensaras, cual será la historia de este QUESO? Y podrás reírte de tus pensamientos pero seguro que la tiene.


martes, 24 de abril de 2007

En busca del Queso perdido (II Entrega)


Después del largo camino, sin apartar el pensamiento de los compañeros relegados en quien sabe cual compartimiento del avión, Culebra respiro al ver culminado el viaje, pronto seria el reencuentro y lograría finalmente entregar su presente.

Al salir del avión y acercarse los compañeros de viaje, sonreían y preguntaban con picardía y el Queso? Y se escuchaban risas disimuladas, nadie entendía el verdadero significado, el reto en que se había convertido el lograr llevar hasta el final una tarea aparentemente tan sencilla, y sin embargo salpicada de tantos imprevistos.

Al final del largo pasillo, estaba el equipaje, montones de maletas, cerros de bolsos, identificados y sonriéndole a sus dueños, Culebra se acercaba con un extraño presentimiento, sentía una inquietud fuera de lo normal, y al recorrer con la mirada la fila multicolor, sintió una frustración muy grande, allí no estaba EL QUESO, sin poderlo creer, intento serenarse y comenzar nuevamente la búsqueda, y nada, sencillamente NO ESTABA.

Ignoraba la suerte que habían corrido los lácteos amigos así que respiro profundo y comenzó la segunda parte de la historia.

-Vengo a reportar un equipaje extraviado
-llene el formulario y deje un numero de teléfono donde será contactado
-Usted no comprende señorita, es una larga historia pero en ese maletín vienen unos QUESOS
_QUESOSSSSSS? Usted no puede traer quesos al Imperio Sr.

Culebra intentaba razonar con la encargada de los equipajes perdidos pero ellos prácticos y rígidos se guiaban por un procedimiento a seguir, nadie pensaba en los quesos, en su futuro, en que su vida no era muy duradera y estaban destinados a alegrar la vida de alguien no a desaparecer descomponiéndose en algún deposito oscuro rodeado de quien sabe que.

-Srta. esto no puede estar sucediendo los quesos salieron tienen que haber llegado.
-Pues los quesos no están, y usted no debió traer queso
-ese no es el problema, si los encuentra si quiere se los dejo probar, pero MIS QUESOS tienen que aparecer. –ya estaba entrando a formar parte el orgullo, la rabia y la impotencia, las horas pasaban y se ignoraba su paradero.

Llamadas internacionales comenzaron a cruzarse, personas del Norte y el Sur, intentaban ubicar Los Quesos.
Culebra vociferaba, gritaba, amenazaba con ir a las autoridades competentes, un hecho así no podía quedar impune, tanto fue la movilización que de pronto se recibió una llamada.

Ha aparecido un maletín sospechoso…….

-Que alegría!!!
-Describa su forma y contenido
-Negro, pequeño, con dos asas, y tiene unos Quesos e su interior
-QUESOSSSSSSSSSS????
-SIIIIIII, quesos, los quesos de los que me han intentado separar constantemente.
-Tendrá que esperar el procedimiento, las autoridades requieren hacer una inspección.

Tras cuatro horas de espera, apareció una señora muy bien arreglada, con el maletín en cuestión, culebra procedió a abrirlo con el alma en un hilo, y allí estaban, tristes y magullados, los QUESOS, quesos viajeros, acusados, y sospechosos.

Culebra sintió tal agradecimiento que premio a la empleada con un beso y le obsequio un dulce.

Agotado, tenso pero contento emprendió la última etapa del recorrido, pronto podría hacer entrega de los QUESOS y se cumpliría la tarea que se había propuesto.

A cambio solo esperaba la sonrisa de su hermano y el disfrute de tan esperado manjar.
Los QUESOS LLEGARON!!!!!!!

lunes, 23 de abril de 2007

Un Queso en el Tapete ( I Entrega)



El destino de un queso puede variar, algunos consiguen antes de llegar a su destino, verdaderos defensores.
Tal es el caso de dos amigos que se disponían a realizar un viaje a tierras lejanas, sin imaginar siquiera la aventura que les esperaba.

Venezolanitos de pura cepa, uno Guayanés y el otro del Zulia.
Reposaban bajo el frío de su morada temporal, entre el bullicio de compradores que acudían al supermercado chino en busca del sureño y del occidental tal codiciados ellos por su excelente calidad.

Hasta allí fue Culebra, a buscarlos para llevarlos como compañeros de viaje, y regalar como presente a su hermano que habita en el norteño país, y que a pesar de exquisitos manjares, prefiere sus raíces, y sentir en el paladar la suavidad de la leche cuajada a modo de telita artesanal o cráteres semejando la luna.

Ambos amigos fueron envueltos y depositados cuidadosamente, en un lecho especial, arropados con varias capas para preservar su humedad, y vueltos a tapar, tantos cuidados demostraban el orgullo de Culebra, se sentía complacido al imaginar la satisfacción que produciría al llegar con tamaño tesoro.

Emprendieron camino muy temprano al amanecer, cuidando que no sufrieran los estragos de la vía, un poco agreste para tan delicada encomienda. Tras una hora de viaje y algunos trasbordos, llegaron al Aeropuerto, comenzaba la etapa mas dura. Era como enfrentar un juicio, no todo el mundo comprende, que tienen que hacer un Guayanés y un Zuliano, en manos de un Cumanés, viajando al norte. No todos pueden comprender el placer de un Venezolano fuera de su terruño, degustando su arepita de queso blanco, hay que ser venezolano, hay que estar fuera, hay que tener alguien a quien poderle expresar con orgullo, el deseo de tan preciado encargo.

Pero al llegar a la boca del lobo, donde tantos uniformes pululan, las cosas ya no fueron tan hermosas. Llego el momento de pasar los controles…..

Un caballero enfundado en guantes de látex, con un rostro pétreo y la voz dura……
- Que es eso?
- Quesooooo
- Quesoo?
- Si, queso blanco, ya sabe……. Allá la gente lo aprecia mucho
El hombre mira de reojo y sin dar mayor importancia al queso, sigue buscando algún motivo para incomodar a los viajeros. Luego de dos o tres objeciones y los equilibrios y malabarismos propios de quien lleva maleta, bolso, pasaportes, boletos, llave para el candado que debes abrir mientras llenas las planillas de inmigración, en el aire porque no hay donde apoyarse……..Al fin un suspiro, prueba superada, se siente el alivio de quien no ha sido descubierto en algún insignificante delito, pero entonces reparas en que no tienes nada que temer, nada que ocultar, simplemente intentas hacer un viaje, estas libre de culpa.
Y en compañía del suspiro y los quesos avanzas a la siguiente prueba.
Mas controles……..pasa el equipaje de mano por los detectores, te despojan de tus más preciadas pertenencias, será otro delito? Correa, reloj, celular, epa!!! Si queda alguna moneda en el bolsillo, zapatos…al final pasas por el control con cara de pena, rodeado por el personal de seguridad que no apartan de ti la mirada, sigues caminando y cuando extiendes la mano pronto a exhalar el esperado suspiro,
-NO!!! No toque nada aun,
-Muy bien, no toco
-Podemos revisar su equipaje?
- como no!!!
Ya un poco más confiado, pues ya existe la experiencia previa, y el sentimiento de conocedor impera en ese momento
Abren ceremoniosamente el maletín, nuevamente con guantes, cuidando de no contaminar sus uniformes planchados que tanta prestancia y autoridad les confieren. --- Que es eso?
- Quesooooo
- Quesoo?
- Si…usted sabe queso blanco.
Expresa Culebra con orgullo Nacional y Nacionalista.
Ahí comienza el vía crucis,
- NOOOOOO, ese queso no puede pasar
Expresa un representante de la línea aérea.
-Como que no? Si pase un control previo y no hubo problemas?

En eso los dos amigos, son extraídos del maletín donde reposaban cómodamente, desnudados frente a todos, rotos sus mantos y coberturas, quedan expuestos a decenas de miradas, algunas risueñas, burlonas, otras autoritarias, extrañadas.
Es apretado, tocado, amasado, olido, pasado por los rayos X, es un peligro latente llevar un queso, te conviertes en sospechoso de terrorismo

-El queso debe ir en el equipaje, es la sentencia de la autoridad
-Bueno no hay problema, aunque eso debió informarlo el primer control
-Si, pero el equipaje esta embarcado y no se puede tener acceso a el

-UMMM, ese queso debe estar bueno con arepita, -dice la gordita de la guardia con sus guantes y su sonrisa.

-Si de allá pa´ca traen queso, porque no pueden llevar pa´lla?-Dice otro guardia que no entiende la gravedad del delito.

Se aglomeran los pasajeros, llaman al vuelo y culebra ya perdiendo el respeto inicial, y comprendiendo que esta a punto de perder a sus compañeros de viaje, comienza a vociferar

-Bueno ustedes son responsables de esta situación y el Queso NO SE QUEDA, solucionen ustedes el problema

La gordita, observa con cara de pena, que se alejan sus esperanzas, parece que el queso se va.

Comienza todo el mundo a moverse rápido, no se puede retrasar un vuelo internacional por un Queso.

A Culebra lo arman de un chaleco luminoso, y de medidas de seguridad para pasar al área restringida, donde ya se encuentra embarcado el equipaje, Culebra corre con los quesos, no tan elegantemente ataviados como al principio, pues desgarraron sus mantos y quedaron hechos jirones, pero LOS QUESOS SE VAN!!!!

Regresa culebra, con paso ligero, no hubo posibilidad de acceso, hay otra opción, facturar el equipaje de mano, Prisas, voces elevadas, mucha acción, mientras los pasajeros embarcan, y culebra, deposita con cariño los quesos en el fondo del maletín, le estampan una etiqueta, y los ve alejarse en manos de otro uniforme hacia el avión. No viajaran juntos pero esperaran el encuentro una vez finalizado el vuelo.

Culebra camina hacia el avión, y a su paso lo saludan con el respeto que merece tan consecuente amigo. Muchos le preguntan por la suerte del queso, y el con Orgullo responde, EL QUESO VA!!

jueves, 15 de marzo de 2007

Tu Jardin




Todos tenemos un jardín cerca del alma, algunos lo tienen cerca de sus ojos otros cerca de sus manos.

Cada quien abona su jardín y le da cuidados en forma diferente y así va tomando características únicas.

Asómate a la ventana de tu alma y revisa el tuyo, cuantas flores hay? Son dulces? Hermosas? Hay insectos cerca? Hay mariposas adornándolas?

Cierto día ella despertó y se dio cuenta que se había convertido en una fresca y alegre margarita, se encontraba en medio de un jardín preñado de luz, la naturaleza sonreía y llenaba los espacios con la música de las aves, acariciaba las horas con el suave aleteo de las mariposas y se sentía paz alrededor.
Pensó
-porque Margarita? Y un pájaro le respondió
–Por tu sencillez
-Pero no tengo aroma
-acaso has pensado que lo necesitas?
Sintió que no era justo, sintió envidia de otras flores del jardín, pero se resigno y decidió observar a su alrededor……..quería comprender los misterios del jardín.

Se dio cuenta que cerca habían otras flores, algunas muy hermosas, frescas, altivas, vestidas con galas y bendecidas con dulces fragancias, incluso tenían una suavidad increíble en sus pétalos, y atraían las miradas, las sonrisas y la admiración de cuantos se asomaban a tu jardín.
Escucho una voz muy cerca que le decía dulcemente………….
-Margarita, eres sonrisa no puedes marchitarte de tristeza porque ya no serás TU.

Busco la voz y no supo hallarla, entonces decidió seguir observando.

Tu hermoso jardín estaba lleno de rosas, claveles, petunias y tulipanes de hermosos colores, de vez en cuando te acercabas, cortabas una y alegrabas un momento de tu vida, te embriagabas con sus fragancias perfumadas, y alcanzabas el éxtasis a través de la suavidad de cada pétalo. Luego perdían su encanto, se marchitaban a tus ojos, su exquisito aroma se volvía rancio y terminaba no se donde y no se cuando en algún lugar estéril.
Si esa flor lleno en algo tus expectativas, tal vez conservaste un pétalo entre las paginas de un libro, al lado de un poema para luego olvidarla.

¿Cuántas veces la nostalgia, los amores, las dudas y los momentos de ilusión han sido acompañados por una solidaria margarita que ofrece sus pétalos para darle una respuesta fiel a tus dudas?

Mientras tanto, La margarita alegre con un inmenso sol en su centro, intentaba estar siempre para alegrar tu mirada y observar tu sonrisa cuando te acercabas.

Así transcurrió el tiempo entre días soleados y noches de luna, entre amaneceres llenos de roció y flores, muchas flores.
Llegaron nuevas y hermosas gladiolas, y tu jardín cada vez se volvía mas hermoso y tu mas orgulloso de tenerlo.

Cierto día el cielo se nublo y anunciaba tormenta, nerviosas las flores se agitaban, las aves buscaban abrigo y los insectos buscaban en sus cuevas refugio, tu saliste al jardín, con cara de preocupación, miraste a tu alrededor y no sabias que hacer, corrías el riesgo de perder tu jardín, las hermosas y delicadas flores que en el habitaban no podrían resistirlo, que hacer? Era una difícil decisión la que debías tomar, podías intentar protegerlas a todas, pero a costa de perderlas también a todas, se marchitarían a la vez y luego quedarías solo, sin tus alegres ninfas alegrando tus días. Podías dejarlas al natural y ver que sucedía…..era la naturaleza contra la naturaleza. Y preferiste observar………..

A medida que se acercaba la tormenta, las hermosas flores se volvieron mas altivas, su perfume envolvía a quienes osaban acercarse y los embriagaban haciéndolos sus títeres y obligándolos a llevárselas de allí.
La Margarita en silencio esperaba, como iba a terminar aquello? Como podrías reaccionar?

Cuando las primeras gotas gruesas y pesadas comenzaron a caer, tu jardín era un árido terraplén, solo la insignificante Margarita desde su lugar soportaba cada embestida, cada gota como un bautizo divino.
Te acercaste a ella, la tomaste entre tus manos y la llevaste contigo donde solo se viera la tormenta a través de un cristal, y se escucharan las gotas caer convertidas en mil violines entonando una música celestial.

Su centro se convirtió en tu Sol, mientras las nubes tapaban el cielo, y sus pétalos en tu luna. No fue eterno pero fue hermoso, el sol y la luna se fueron mezclando al pasar de los días, y la margarita nunca se marchito, simplemente se transformo en un eclipse, sin medidas de tiempo, sin leyendas, solo sucedió como suele ocurrir en la magia de los cuentos.