viernes, 19 de diciembre de 2008

S U E Ñ O S


Un sueño que perturba mi entereza, que me atrae como una fuerza poderosa a recordarlo, a sumergirme en sus o logro entender su significado.




Necesitaba disfrutar de mis espacios, estar sola y escribir, y como si de un cuento se tratara conseguí un lugar perfecto, era una casita de piedra con techo de dos alas, calida y hermosa aunque parecía abandonada hacia mucho tiempo, aun habían flores silvestres creciendo libremente a las orillas del camino, pintando de sonrisas el paisaje.
Llegue cargada de libros e ideas, algunas frutas y muchos deseos de estar conmigo misma. Sentía como un premio haber logrado ese momento para mí y lo sentía único e irremplazable.Abrí la pesada puerta, y una vez dentro me pareció que entraba en una casa misteriosa, de esas que suelen haber en los parques de atracciones, era todo confuso, el interior no coincidía con lo que parecía por fuera.Sabía que la casa no estaba vacía antes de alquilarla, pero nunca imagine que la encontraría llena de objetos personales por doquier eso hacia que me sintiera un poco intrusa en medio de historias que no me pertenecían.
Los techos eran bajos, cuando por fuera se veía una casa muy alta, y contrario a lo que puedan imaginar todo estaba extremadamente limpio aunque desordenado.Fui recorriendo el salón principal, sin tocar nada, me parecía que en cualquier momento podían aparecer los habitantes del aquel lugar y decirme que nunca lo habían alquilado a nadie.De allí me dirigí a la cocina, muy limpia también y donde si reinaba un orden perfecto, eso aparto mi interés y me dirigí a la biblioteca, era como entrar en un universo particular, tan solo en ese espacio podría quedarme la semana entera, me llenaba de curiosidad saber cuantas historias podrían encerrar tal cantidad de volúmenes alineados en aquellas estanterías, parecían estar de fiesta con sus lomos coloridos y brillantes, invitando con sus títulos cada cual mas atractivo a no abandonar aquel lugar.Por ultimo me dirigí a la alcoba. Era un espacio grande y bien iluminado, con un gran ventanal que daba hacia el mar, se divisaba desde allí una roca inmensa que se asomaba hacia el mar provocador y las olas rompían sobre ella, bañándola en un juego perpetuo.A un lado una sencilla pero confortable cama, cubierta con sabanas y edredones blancos invitaba al descanso, pero eso era lo que menos quería en ese momento, así que me aleje aun confusa, algo no coincidía en aquel espacio, parecía incongruente.
Volví sobre mis pasos recorriendo uno a uno los espacios y sentí algunos ruidos desconocidos, aun no ubicaba que podría ser pero sentía la misma sensación de que podía no estar sola.Para mitigar esa sensación comencé a imaginar una música relajante, y luego a emitir sonidos que la imitaran pero sin mover mis labios, simplemente brotaba de muy dentro de mi, eso me relajo mucho.
Salí al jardín silvestre y de nuevo me impresiono la altura de la casa, en algún lugar debía haber una escalera o algún acceso para subir puesto que arriba había una ventana clausurada con tablas, como protegiéndose de un huracán, anulada por completo.Decidí regalarme lo que quedaba de la tarde para explorar las afueras de aquel lugar, y me fui alejando hacia la playa, la brisa hacia volar mis cabellos con total libertad y mi falda se agitaba, me sentía alegre, tranquila y libre.Ya cerca de la playa pude ver que las olas eran muy fuertes, la arena no era fina sino con caracolitos y pequeñas piedras depositadas por la marea, desde allí la casa se veía hermosa, como una pintura a trasluz, a esa hora cuando los colores comienzan a desfilar en el cielo y el ambiente se llena de magia.
El horizonte comenzaba su danza para atraer al sol que embelesado se acercaba hacia el mar amenazando besarlo.Me senté en aquel paraje solitario, encima de la agreste arena experimentando sensaciones que desde niña no sentía, jugando con la naturaleza y empapándome del rocío salado que el viento le robaba al mar.Así termino la tarde, y la arropo la penumbra, comenzaba a sentir frio y decidí regresar, la casa era apenas una sombra y hacia ella me dirigíUna vez dentro encendí las luces, que tenían efectos muy extraños pues eran lámparas de brazos extendidos e iluminaban rincones de la casa que antes no había visto en detalle.
En uno de esos rincones había una pequeña mesita de madera muy hermosa, con patas estilizadas y una pequeña gaveta de forma irregular, enseguida me atrajo y me acerque, abriéndola y sintiéndome intrusa, aunque me repetía una y otra vez que estaba en MI CASA y durante una semana todo lo que había en ella me pertenecía.Dentro del cajón solo había una nota que decía…. “ESTOY” un escalofrío recorrió mi columna pero inmediatamente sonreí, me parecía absurdo sacar alguna conclusión por un papel escrito dentro de un cajón.El clima era muy agradable dentro de la casa así que decidí tomar un baño y disponerme a terminar el día entre las páginas de un libro que tenia atrapados mis pensamientos.Disfrute el baño, me perfume suavemente para mí, y tan solo con una bata de baño muy confortable y descalza me acomode en un inmenso sillón con el libro en mi regazo. Antes de abrir las paginas recordé la nota y la repetí en voz alta y fuerte “ESTOY” y agregue “Yo también estoy”
Comencé a disfrutar de la lectura, y absorta como estaba en la historia me parecía escuchar sonidos pero no terminaba de darme cuenta de que eran o de donde provenían, era una lucha entre la voluntad que saber y el deseo de leer que no podía dominar, solo que dentro de mi se libraba una batalla como si los sentidos actuaran independientes cada uno a su libre albedrío, no tenia voluntad sobre ellos.Las letras comenzaron a mezclarse sin sentido pero no lograba apartarme de ellas, algo me llamaba dentro de aquel libro y sentía que me absorbía como un túnel en forma de espiral y me llevaba girando a un lugar desconocido.
De pronto una gran paz, un brillo cegador, todo níveo y puro, silencio.Intente mirar mi cuerpo pero no lo halle, solo era YO, sin materia podía ahora si dominar mis sentidos, y me pareció percibir una suave fragancia, al querer distinguirla, al intentar oler aquello, el sentido se magnifico, pudiendo elevar aquel perfume a su máxima intensidad sin que resultara molesto o embriagador, eso me causo sorpresa e intente dominar entonces la visión, igual no quería tanta luz y con solo desearlo la intensidad se redujo creando un ambiente muy agradable, no sentía frio ni calor, era la representación de la PAZ en su máxima expresión.Ahora estaba flotando pero seguía sin cuerpo, lejos muy lejos reposaban algunos recuerdos, un lugar, un jardín, una roca, un libro.Nada me pertenecía, nada anhelaba, solo deseaba sentir esa paz eternamente.En un lugar recóndito de mi pensamiento comenzaron a dibujarse símbolos que no lograba descifrar, poco a poco me iban inquietando y apartándome de mi Paz, trataba de entenderlos e iban tomando forma, ya no parecías símbolos ahora tomaban forma de letras y se movían dentro de un circulo y de pronto se detuvieron a la vez formando una palabra “ESTOY”
Salte en el sillón, me había quedado dormida y habían venido a mí una extraña mezcla de imágenes que reunían el confort y la inquietud dentro de un sueño, ya era tarde y el primer día había estado cargado de cosas nuevas lo que no era común a mi rutina, así que cerré el libro que aun reposaba sobre mis piernas y me fui a descansar a la habitación, mañana sería diferente.
La cama invitaba a sentir la suavidad de las sabanas blancas, me desnude completamente de ropas y de recuerdos y me deje llevar en brazos del silencio a través de un sueño tranquilo y reparador.El llanto de un niño de pronto me hace despertar, confusa trato de recordar, pero no tiene lógica, estoy sola, nadie más habita cerca de allí, se escucha claramente, no para de llorar y son las 3 de la madrugada. Enciendo la luz y de pronto vuelve el silencio. Me levanto, y miro a través de la ventana, solo la luna rompe el negro con su resplandor y convierte el mar en un espejo de sí misma, aparte de eso todo está tranquilo, el viento también descansa calmando el batir de las olas. El resplandor de la luna me ilumina y hace tomar conciencia de mi desnudez, eso me inquieta pero pienso para mí misma que es absurdo, que puede importar, me tendría que sentir libre, que sensación me oprime?Vuelvo a la cama y esta vez sí duermo profundamente hasta que los rayos de sol me señalan insistentes directamente en mis parpados cerrados, haciéndome despertar. Recuerdo el extraño episodio de la noche anterior, primero el sueño y luego el llanto que juraría haber escuchado y de un manotazo los aparto de mi conciencia.
El día se vislumbra soleado y prometedor, y emocionada por mi aventura de soledad preparo una cesta con frutas, lápices, una libreta y mi libro y me alejo de la casa esta vez en otra dirección, dejo atrás el mar y en sentido contrario descubro un espacio con densa vegetación, hacia allí dirijo mis pasos y observo gran variedad de flores silvestres, creciendo desordenadamente pero formando un camino que me invita a seguir adelante, así sigo la senda natural y de vez en cuando me doy la vuelta a ver si aun se divisa la casa, que cada vez queda más alejada.
De pronto veo frente a mí una pequeña cabaña casi oculta entre la maleza, que extraño quien puede vivir en un lugar así porque no construirla más cerca de la casa? Y mi curiosidad puede más que la razón, y me acerco a la puerta, que no está totalmente cerrada, saludo con un -BUENOS DIASSSSSS -y ninguna respuesta, me atreví y me asome dentro, y allí sentada en una mecedora estaba un anciana muy delgada con una larga trenza blanca hacia un lado, me miraba fijamente y solo con la mirada señalo una silla cercana invitándome a sentar.
-Eres la chica que alquilo la casa?
--Si, señora. Y usted?
-eso no importa, ya no importa.
-porque dice eso?
-hace años que no soy nadie
Me impresionaba la dulzura de su voz y a la vez la tristeza con un dejo de amargura en sus palabras.
-disculpe que haya entrado así, estaba dando un paseo y llegue hasta aquí
-sabría que vendrías, te esperaba.
Me sorprendió su seguridad y tal afirmación.
-puede explicarse mejor?
-no vale la pena, solo sabía que vendrías, y tengo algo que pedirte.
-pues dígame señora en que puedo ayudarla.
Dentro de mí, pensaba que esto no estaba dentro de mis planes de soledad pero no podía negarme a ninguna solicitud de tan extraña señora.
Se levanto con dificultad ayudada por un gastado bastón, se acerco a una mesa y me alcanzo un papel escrito con temblorosos trazos, en el se leía “ESTARE SIEMPRE”

No pude evitar mi expresión de asombro, y mis desorbitados ojos me delataban.
-no te asustes pequeña, eres la persona indicada para hacerme este favor, necesito que coloques este papel cerca de la ventana de la habitación que da hacia el mar, solo eso.
-Pero señora esas palabras, es que yo encontré una nota……
-no sabía si continuar
-una nota para mí?
-no lo sé, solo decía “ESTOY”
- Ella me miro y sonrió con emoción y tristeza contenida
-lo sé, y esta es mi respuesta, solo haz lo que te pido por favor.
- no dije nada mas, no era mi historia solo estaba siendo parte de la de otros y mi papel era ese, cumplir mi parte, y callar.
Me levante y mis planes del día ya no eran los mismos, sentía preocupación y responsabilidad por algo que no era mi problema y que además se escapaba de mi comprensión.
Una gran inquietud se había apoderado de mi y regrese casi corriendo a la casa, al llegar abrí el cajón y la nota ya no estaba, más incomprensible aun, rápidamente entre en la habitación y una suave brisa hacía mover las blancas cortinas, como una bandera de paz ondeando al viento, tome el pequeño troto de papel doblado y lo acerque a la ventana, la brisa pareció arremeter repentinamente y el papel se desprendió de mis manos volando al viento hacia el mar. No podía creer todo aquello, que historia oculta se encerraba en tan extraños acontecimientos? Porque yo tenía que ser parte de todo aquello.
No me pregunté si en realidad debí dejar volar aquella nota, simplemente asumí que debía ser así.
Un poco triste y sin ánimos de volver a salir entre en la biblioteca y al azar tome un libro de la estantería, no me interese en el titulo, solo era para tener algo entre mis manos mientras divagaba en mis pensamientos, y allí, de pie en un rincón abrí el libro al azar en una página que rezaba así…..


No te preguntes lo inexplicable, hace tiempo que para los demás dejamos de existir, sin embargo nuestros lazos fueron tan firmes, tan intensos que nuestra esencia perdurara por siempre en este lugar donde vivimos nuestro apasionado amor, donde los tres, nosotros y nuestro hijo fuimos inmensamente felices hasta que el mar apasionado, intentando besar las rocas arranco de este mundo lo que más amábamos, dejándonos huérfanos como padres y llenando de melancolía nuestras vidas. En un arrebato de nostalgia nos entregamos al mar pero nuestro amor fue tan intenso que quedo grabado en cada partícula del aire de esta casa, en cada objeto, se desliza por las paredes como lava de un volcán y lo impregna todo, en cada página de cada libro estamos presentes, en tus sueños, en tus pensamientos, en tus paseos mientras estés aquí podrás percibirnos porque “ESTAREMOS SIEMPRE”

Un fuerte trueno me sorprendió, trayéndome a la realidad, que estaba haciendo? Estaba en mi casa, en el lugar de siempre, en mi cama, desnuda y rodeada de libros y notas. Debí quedarme dormida y soñé la historia que buscaba dentro de mis pensamientos, un sueño dentro de otro sueño, una fantasía y una triste historia de amor. Entonces me levante y mirando hacia el mar comencé a escribir..

17 comentarios:

Toni1004 dijo...

Una historia de amor épica y bonita, de las que trascienden la temporarildad...jejeje. Ya estás apuntada Vida, y tu relato ya lo pueden leer los demás.

Un beso.

Ana dijo...

FELICES FIESTAS corazón!!

Un besazo relleno de buenos deseos y bañado en chocolate blanco navideño para vos.

M. Jose dijo...

Me ha gustado tu historia de amor eterno...
Te dejo un abrazo y feliz 2009
mj

VIDA dijo...

TONI, Ana y Maria José
FELIZ AÑO NUEVO!!!!
abrazos y dulces sonrisas para todos.

VolVoreta dijo...

Feliz Año Nuevo!
Un abrazo

Calenda dijo...

Buena historia Vida, de las que llegan fuerte a no se sabe que lugar profundo de nuestra alma. Felicidades y un beso.Antea

Daniela dijo...

Hermosa historia Vida, me ha encantado, aunque me ha puesto bastante melancolica tambien.
Besos, y suerte en el concurso!

Eli dijo...

Hola!!!
Muchas gracias por tu visita y por tu comentario.
He leído tu historia de sueños y he de decirte que me ha encantado. Es muy buena. Que tengas mucha suerte
bicos.

brenn dijo...

Saludos!
La he leído y es lida.

senovilla dijo...

Estupenda narración de las que cautivan.

Mucha suerte en el concurso.

Saludos Cordiales.

Cabalayka dijo...

Maravillosa historia...suerte en el concurso.
Como tú, participo en el concurso del Mosquitero.
Te deseo un lindo día.
Ha sido un placer descubrirte y leerte.

el marido de la portera dijo...

Una vez hechas mis votaciones, sólo me queda entrar a desearte suerte en el concurso.

Un saludo

Aimara dijo...

Una historia muy bonita y bien contada. Me ha gustado mucho!!
Como habrás comprobado llegué hasta aquí gracias al concurso.
Aun no tengo decidido a quién votar, pero quería que supieras que yo también ESTOY ;-)

Besitos astrales!!

estoy_viva dijo...

Te tengo que felicitar por tu brillante relato, es precioso y es digno de ser premiado, porque me has tenido enganchada como si fuera yo misma la que estuviera en aquel lugar.
Mucha suerte
Con cariño
Mari

fermin dijo...

Haciendo repaso de las historias ando.
Buen trabajo Vida. Suerte.

Cristian Hernandez dijo...

buenisima historia
suerte

Case_ dijo...

Todos tenemos un ansia de eternidad. Me gustaría creer que los actos de amor, que toda una vida, puedieran impregnar los escenarios en donde se han desarrollado. Esa casa de piedra, los seres queridos, incluso una buena historia.
Durante unos minutos he tenido esa fé.

Gracias por el relato.. Suerte